mayo 26, 2016

Un saludo al cielo

¡Hola!
¿Cómo has estado?
7 años hace ya que te fuiste de vacaciones al paraíso…
¿Cómo está todo por allá?
¿Imagino lo de siempre?
Un cielo totalmente celeste,
El brillo del sol, un prado verde,
Lleno de flores de todos los colores…
Te imagino con tu pelito suelto,
Con tus colochos un poco alborotados,
Vestida de blanco, con una aureola y un par de alas…
¿Qué tal tu trabajo de Ángel?
Imagino que alegre, tal cual tú…
Pero supongo que atareado,
Ha de ser difícil estar en diez lugares al mismo tiempo,
O quizás no, eso realmente solo lo sabe Dios…
Aquí en la tierra, todos bien…
Nosotros separados en distancia con mis papás,
Pero más unidos que nunca,
Creo que eso es el poder del verdadero amor…
Pero estamos bien…
Únicamente que en días como estos
Me llegan recuerdos de lo que fuimos,
De lo que vivimos, de tus travesuras,
De tus gritos penetrantes, de tu risa inigualable… ¡Tu risa inigualable!
Del día que almorzaste con nosotros, era puré e hígado…
Nos dejaste muy en claro que el hígado no fue de tus favoritos…
De los paseos que hicimos, del día que llegaste a visitarnos,
De lo quieta que eras dormida, y de lo que provocaba la luna…
De las locuras que hablábamos antes de dormir,
Nos reflejaste tu felicidad de salir de lo cotidiano,
Quien iba a decir que eso iba ser lo último que contigo compartí…
¡Jamás imaginé desahogarme así, no creí que te fueras a ir!
Pero por alguna razón, Dios y la Santísima Virgen lo quiso así
Aunque ya son 7 años, cierro los ojos y parece que fue ayer…
Con un nudo en la garganta te pido perdón por ponerme así…
Pero sé que tú sabes que en días como estos es inevitable sentirse vulnerable…
Si bien es cierto, el tiempo y Dios ayudan a sobrellevar la ausencia,
Es duro aceptar que ya no estás aquí…
Bueno mi niña, nuestra Ratona Crispina,
Espero que sigas disfrutando del paraíso,
Ven a visitarnos en sueños cuando puedas,
Así como cuando permitiste verte y abrazarte,
No recuerdo cuando fue,
Lo único que sé es que fue un sueño maravilloso,
Lo sentí tan real…
…Entonces Miriam Cristina, nos vemos cuando Dios te permita bajar un ratito del cielo…
Con amor…
“Eneé”
 
Mariela Reneé García Vélez
Mayo 26, 2016
10:21 horas
 

abril 01, 2016

Denominador Común


Siempre creí que cuando tuviese al novio del cuento
Cambiaría los 100 versos de desilusión por un millón de amor y de ilusión…
De esos que tienen 4 palabras que empalagan al corazón…

Pero no, mi historia, como todas, ha tenido varios colores…
Desde la paleta de pasteles, hasta los más oscuros y débiles…
No me mal interpretes…
Pero, cuéntame… ¿Qué relación no tiene cielo celeste, tempestuosa tormenta y un arcoíris resplandeciente?

Mi relación no es perfecta como el rosa…
… Pero tampoco es negra como la noche sin luna ni estrellas esplendorosas…

Ha juzgar por otras…
He visto infinidad de historias…
Las que empiezan odiándose, aprenden amarse, y terminan porque no saben si el amor se acabó…
Las que empiezan de niños, pasan por la zona de amigos… y después descubren que son tal cual los dos…
Las que no saben dónde empiezan, pero igual se enamoran, y deciden jurarse eterno amor
Las que saben que es amor, pero la cobardía gobierna a los dos corazones apendejados porque no saben si es si o es no…
Las que perdonan infidelidades porque creen en el “ya no lo vuelvo hacer”
Las que permiten insultos y golpes porque “se enojó” y le temen al “Señor”…
 
He visto historias de hombres que se convierten en tarados por la que no les amo,
Y a mujeres convertirse en sumisas por aquel que les ofreció la luna
Y en su lugar les dejo una cuna sin protección…
He visto a mujeres ser las más arpías y jugar a ser las más cabronas por “bonitas”…
Y se quedan sin las dos tortas por “putitas”
He visto a los hombres jugando a ser el “Don Juan” del barrio,
Y terminan encontrando a la horma de su zapato…
 
Y sí, todas empiezan con un denominador común: “El Amor”



Mariela Reneé García Vélez
Abril 01, 2016
16:36 horas
 

junio 05, 2014

Tres


Me bastaron tres cervezas para comprender
Que no tengo mi cuento de princesa;
Tres cigarros para descubrir que me falta un suspiro;
Y tres fantasmas que visitaron mi guarida,
Irónicamente a darme serenidad en un respiro...
Tres canciones de Arjona,
Tres testimonios de Pausini,
Tres amores perdidos:
Uno incumplido,
Otro fallido,
Y otro que mi hoy intenta comprender
Por qué a veces no encuentra sentido…

Tres pesadillas:
Mi madre a punto de morir,
Un cáncer que mato una ilusión quinceañera de vivir,
Y una pérdida que se dio por miedo al desperdiciar mi libertad...
Tres décadas de alegrías y tristezas,
Tres deseos he pedido por cada apagada de velas;
Tres sueños le he pedido a las estrellas;
Y sin pedirlo, la vida me dio a tres pendejos:
Que me enseñaron a contemplar la mierda,
Para que después supiera valorar al que viniera a enseñarme amar de verdad…

Hace tanto tiempo que no escribía de mi puño y letra
Y escojo un tema que me hace poner los pies sobre la tierra,
Para que enfrente la realidad
Que estoy próxima a los treinta
Y no soy quien quiero ser,
No tengo lo quiero tener,
Y no soy madre de tres;
Tres… un número que al parecer
Es el número perfecto de Mariela Reneé:
Isabel, Reneé y Sebastián André (al fin le puse nombre a los tres)…

Y ya que me encuentro escribiendo palabrerío
Que expone una parte del lado oscuro de mi vida,
Aprovecho el momento para exigir que se cumpla en mi realidad
Lo que vivo en mi mundo paralelo:
Quiero mi cuento de hadas,
Quiero tres vidas en mí,
Quiero tres razones por las que tenga que seguir aquí,
Quizás quiero tres décadas más pa’ vivir,
Y quizás tres deseos antes de morir.

Y aunque esta analogía ya es lo suficientemente clara,
Afirmo:
Que tengo treinta años en el planeta tierra,
Tres décadas de soñar un amor de princesa
Con los detalles de un romance de época,
Tres décadas de tener una dosis decente de rebeldía, berrinches y picardía,
Tres décadas de ser una soñadora empedernida;
Tres décadas de ser hermana, amiga y mujer…
Mujer que quiere que tomes su mano
Y que le des lo que su corazón tanto anhela…
Tres vidas en su vientre y un amor sin que muera.

Mariela Reneé García Vélez
Mayo 23 2014
22:45 horas