julio 30, 2010

¿Cómo..?


¿Cómo se mata un sentimiento?
¿Cómo se ahoga en silencio sin sentir aquel dolor que te quema, que te consume?
¿Cómo lo ignoras?
¿Cómo te haces sordo a sus clemencias de gritarlo a los 4 vientos antes de que muera?
¿Cómo se le ignora?
Recuerdo que no existía,
Era una mujer tranquila,
Que vivía mí día a día sin ese temor
De sentir un dolor a causa de un simple hermoso sentimiento,
Que nació al verle después de un tiempo,
Donde yo le fui desapercibida
Y lo confesé en un sueño...
Y cuando intente decirlo...
Ya era demasiado tarde...
Aunque me seguí negando al sentir,
Mi alma entristeció y mi semblante cambio,
No he comido lo suficiente,
Mi cuerpo se ha debilitado
Y mi corazón llora sangre,
En silencio para que nadie lo note…
Llora sus desilusiones...
Y menciona su nombre,
Intenta razonar en lo irrazonable,
En lo que ya no tiene esperanza y Dios se vuelve mi fuerza, y mi raciocinio...
En Él encuentro la luz ante esta oscuridad que intenta consumirme...
Pero Dios que es fuerte,
Pelea contra ella y la ataca con días de sol para iluminar mi camino ante esta ceguera,
Con lluvia para lavar mis lágrimas silenciosas,
Con viento para llevarse las cenizas que se generaron tras este desamor extraño...
Su fuerza alimenta mi amor propio,
Mi intuición me dice que me prepara para mi cambio trascendental;
Quizás por eso me atreví a extrañarlo…
Incluso a necesitarlo en los días que me quedan con 25,
Pero ahora será una lucha para olvidar
Y así al amanecer del próximo 23 de agosto
Volver a nacer cuando empiecen mis 26...
¿Como se morirá este sentimiento?
¿Como se ahogará?
¿Como se consumirá a cenizas?
Aún no lo se...
¡Pero estoy segura que lo lograré!
Dios será mi fuerza,
Y viviré de su corazón mientras repara el mío,
Pues aun tengo la esperanza de amar otra vez...
Y se que Él lo sabe y lo quiere también,
De lo contrario Él me hubiese dejado fallecer
¡Cuando ame y no me amaron la primera vez!

Mariela Reneé García Vélez
Julio 30, 2010
19:30 horas

julio 05, 2010

De los días que me quedan con 25…


De los días que me quedan con 25 diré que te extraño y podría decir que te necesito, para que cuando llegue la mañana de un lunes de agosto con fecha 23 y se asome por la ventana el rayo de sol que anuncia el inicio de mis 26 te deje en el olvido como lo hiciste tú alguna vez… Curioso presagio, si ya lo sé, si se cumplirá aun no lo sé, por algo es presagio (si me doy a entender), ni si quiera sé que pasará en lo que termino de escribir esta prosa con la inspiración de una víspera de días que forman semanas y estas se transforman en meses, para un total de 12 y dividirlos entre si para un resultado final de Uno… Un año más al historial de muchos nacidos aquel jueves de agosto con fecha 23 (donde me incluyo), en el año de 1984 para ser más exactos… Así es, 26 primaveras, veranos, 26 otoños, inviernos… 26 años… Años en los que se han llorado, amado; se han gozado de aventuras y aprendido de errores, donde me he vestido de muchos colores, y solo uno identifica mis amores…

De los días que me quedan con 25 diré que te extraño y podría decir que te necesito, no sé si esto es una prueba o un juego del destino, sea como sea no quiero caer en el abismo de recordar y extrañar a quien no te recuerda con la misma intensidad… Crueldad o realidad, coincidencia o casualidad… Es algo que no sabré hasta que te vuelva a ver, un hecho que estoy segura no va a suceder, porque es muy probable que estemos en el mismo sitio y pasemos desapercibidos sin querer… Coincidencias o casualidades que tienen pocas probabilidades pues falta muy poco para emprender mi viaje sin retorno, será un día jueves con fecha 23, cuatro meses exactos después de mis 26...¿Coincidencia, casualidad o destino talvez…?

De los días que me quedan con 25 diré que te extraño y podría decir que te necesito, y quizás admitir que te quise un poquito, pero no lo supe ver a tiempo, talvez porque para mi fuiste como un libro abierto, pero yo para ti solamente un capitulo de tu cuento, ¿Por qué lo creo? Porque la mayoría de los sentimientos se muestran con hechos, pues regularmente las palabras se las lleva el viento… Por eso preferí quedarme callada, porque sabia que esto solo era un juego, pero un juego traicionero… ¿Sabrás que llegaste a mi vida tal cual yo deseé? Pero no supe expresarlo por temor a un rechazo o falta de interés, y sin muy lejos de equivocarme eso sucedió pocas semanas después de presentarte en mi vida tal cual yo soñé… Si te preguntas porque espere tanto tiempo para que decir un “te extraño tanto” que ya no tiene validez…Responderé sinceramente: “Ni yo misma lo sé”. Pues a mi criterio se que no me enamoré, pero el amor cada que llega, llega en distinta manera, para evitar comparaciones con aquellos que te hicieron padecer… O simple y sencillamente es la nostalgia que llega a unos próximos 26 y con la certeza de que en 4 meses después, en definitiva, no te volveré a ver.

De los días que me quedan con 25, por última vez diré que te extraño y podría decir que te quiero y te necesito conmigo, y como sé que no sirve de nada estas palabras (que a mi criterio están mas que claras), esta prosa sirvió para expresar aquellos sentimientos encontrados que surgieron aquel lluvioso lunes de septiembre que fue cuando te vi por primera vez… y aunque esta más que claro que en pocos días, cuando cambie mis 25 a 26 (o quizás cuando concluya estos párrafos en prosa) me obligaré a guardar tu recuerdo en una fosa de una buena vez, porque es imposible mantener vivo un querer que nació de una ilusión fabricada en la imaginación de una mujer que se creía de piedra… Pero por la nostalgia de sus próximos 26 junto con su partida 4 meses después, calló en una pequeña melancolía de amores fugaces, quizás irreales, y que mejor excusa para utilizar papel y lápiz, buscar las palabras precisas para expresar sentimientos, que aun no comprendo porque esperaron hasta el ultimo momento para salir e inspirar esta historia, que espera tener un rumbo totalmente diferente, el próximo lunes de agosto con fecha 23… O quizás cuando concluya esta historia en forma de prosa para evitar esperanzas innecesarias al acercarse mis 26…

Mariela Renee García Vélez
Julio 5, 2010
16:46 horas

julio 01, 2010

Carta a la transformación...


A quien hoy interese:

Por este medio informo que por desconocidas razones, mi inspiración calló en un abismo y se negó a hacerse presente y crear evidencia de laceraciones en versos basados por recuerdos absurdos que hoy en día ya no tienen valor absoluto. Sin embargo, cuando entré en tiempo de sanación gracias a lo que pudo llamarse una nueva ilusión, no pude encontrar lira para poder expresar el verdadero sentimiento que estaba naciendo en un corazón lleno de temor, pues se negaba a volver a sentir aquel inmenso dolor que casi causo mi muerte, pero si me volvió inerte a cualquier sentimiento futuro, si algo injusto, pero lo justifico bajo la ley de la vida, pues es normal que le temas al sentimiento mas hermoso, después que ese mismo causo estragos muy dolorosos.

Esa nueva ilusión se presentó como siempre lo imaginé, y me pregunté: ¿Será que es él?; no quise divagar tanto, y me dije: “¡Ahora es cuando!”, y me dediqué a vivir el momento, a aprender a perderme en besos y caricias totalmente desconocidas… Pero como bien dicen muchos: “Aquellos buenos momentos que rápido empiezan, rápido terminan”; y lo curioso de esa situación, es que no sabes en que punto de la historia termino. De esa maravillosa ilusión, quedo un bonito recuerdo, que irónicamente el tiempo lo borro a causa de un onirismo muy extraño que dejó una huella más profunda que la que deja el primer beso; dejó mi ser embriagado de felicidad, y logró borrar todos aquellos malos o buenos recuerdos inexplicablemente… Por eso decidí aferrarme a el para no perder una sensación tan hermosa, que aún no he vivido ni siquiera en lo que he considerado “mi mejor época”.

Ese magnifico e inigualable sueño, formó una coraza y elimino cualquier tipo de recuerdo, hasta los que se escondían en mi habitación. Pero un día, ignoro la fecha ha decir verdad, aquella ilusión, aquellos besos y caricias desconocidas, empezaron a horadar ese casco protector de felicidad. No hice caso alguno, así que sin darme cuenta lo deje pasar, y sin quererlo el holograma de aquella ilusión apareció nuevamente en un pequeño rincón de mi alcoba, que sin saber cómo, cuándo y por qué causó una rara especie de zozobra que sembró inmensas dudas de un sentimiento extraño, que para ser muy sincera no quiero indagar en tantas preguntas que estoy más que segura, no existen respuestas.

Así pues, pretendo seguir sumergida en ese intenso onirismo, y seguir en la etapa de convencimiento personal que cada día que pasa va logrando su objetivo: “Que sea feliz y de no creer que vivo en soledad”, pues ella dejará de existir en el momento que yo quiera, y ese momento llego mucho antes del sueño maravilloso y de un holograma que visitó hace poco mi habitación.

Y como verán, la inspiración volvió, pero ya no en verso sino en prosa… Talvez a la larga, sea mejor así… Quizás es un paso de un olvido o una transformación en mi, llegó la hora de dejar de ser oruga y transformarme en mariposa, emprender el vuelo hacia el sol que ilumina la flor que curiosamente nació en la adversidad, en la cual yo aterrizaré y contemplaré el atardecer.

Espero no causarles decepción alguna con este pequeño cambio de lira, la verdad por mi cabeza revoloteaban un sin fin de ideas y ansias por volver a sentarme y dejar que ellas mismas fluyeran en un espacio en blanco, frente a una pantalla y un teclado, o bien tinta y papel; cualquier objeto que me ayudará a dejar grabados mis sentimientos, mis pensamientos en palabras plasmadas en superficie donde se puedan leer.

Hasta pronto mis queridos amigos...

Mariela Renée García Vélez
Julio 1, 2010
12:40 horas