octubre 13, 2011

Hadas, amuletos, doncella y caballero...

Quiero volver a creer en romper espejos,
En la buena suerte que te brindan los amuletos,
En lo benéfico que puede resultar un sortilegio
Y en lo infortunio de cruzarse con un gato negro.

Quiero volver a creer en las hadas,
Eso implica castillos, duendes, y algo de magia,
Corceles, príncipes, y una manzana envenenada
Y el típico beso de amor verdadero
Que te despierta después de haber sido hechizada.

Quiero ver a las estrellas
Y pedirle un deseo a la más brillante de ellas
Para que fugazmente lo lleve a la luna llena
Y así me lo concedan en la próxima luna nueva.

Quiero vivir un romanticismo de época
Donde el caballero se enamora de la doncella
Por su sutil y angelical belleza,
Y describe la personalidad con delicadeza

Pero…
Vivo muy atada a la realidad
La ingenuidad arranco sin piedad mis ilusiones
Y se las regalo a quien le pesa soñar…
Ya no tengo capacidad de imaginar,
Que tú me despiertas
Y que me amas como a nadie más…

Así que romperé 7 espejos,
Para condenarme de por vida
Al infortunio de no tenerte,
Luego conseguiré una pata de conejo
Para mejorar mi buena suerte,
Y callada buscaré un sortilegio
Que permita que un gato negro pueda protegerme…

Aplaudiré 100 veces para revivir a las hadas
Que mate inconscientemente,
Cada vez que lloré y me desgarre
A causa de aquel que fingió quererme…

Buscaré en el bosque prohibido
Alguna anciana que me regale
Una inocente manzana…
Que después de una mordida me lleve al destierro…
Con el propósito que un príncipe
Me rescate con el beso de amor verdadero

Miraré al cielo en una noche despejada
Para buscar la estrella más grande y bella
Repetiré 3 veces mi deseo
Para que se convierta en fugaz y
Le lleve a la luna llena mi anhelo…

Y buscaré en el baile del pueblo,
Un noble y elegante caballero
Que me someta y me pretenda
Con la lirica de un hermoso verso…

Mariela Reneé García Vélez
Octubre 13, 2011
17:13 horas

octubre 04, 2011

Si te digo...

Si te digo que no te he pensado,
Te mentiría cobardemente.
Si te digo que no te he soñado,
Te estaría engañando mi subconsciente.
Si te digo que no me importará tu desdén,
Entonces me salvaría de extrañarte
Desde que te vi por primera vez…

Pero soy cobarde, lo admito.
No puedo decirte que te he pensado constante,
A toda hora, incluso la que no marca el reloj.
La que se engaña soy yo,
Porque me obligo a soñarte
Cuando la luna cambia de lugar con el sol…
Y cuando tu indiferencia no existía en mi mundo exterior
Mi corazón ya te extrañaba
Sin necesidad de escuchar tu voz…

Estoy perdiendo la poca dignidad que recuperé
El día que me prometí no volver a soñar,
Construí un muro grande para evitar posibilidades,
Y no se que estrategia usaste para saltar la pared…
Su causa y efecto…
Volví aprender a escribir en mayúsculas
Lo que te identifica de muchos amores…
Tu nombre.

Podría ser mentira el sentimiento
Que me ayuda a escribir este verso,
Pues las palabras se las lleva el viento…
Pero plasmarlas en papel a mi puño y letra
Lo dejo como evidencia para defender
La ilusión que me regalaste cuando me sonreíste por primera vez…

Si te digo que no te he pensado
Te mentiría cobardemente,
Pero mi realidad me enseño a ser valiente…
Me convenció a regalarte mi final perfecto
Con la que es la dueña de tus sueños…
Si te digo que no te he soñado
Te engañaría mi subconsciente,
Pero la conciencia me hizo reflexionar
Que yo confundí tu mirar con un sincero suspirar…
Si te digo que no me importa tu desdén,
Entonces me salvaría de extrañarte,
Y este verso no existiría en papel…

Mariela Reneé García Vélez.
Octubre 5, 2011.
20:01 horas.