noviembre 30, 2011

Palabras Incoherentes

La inspiración me brota cada que pienso en él,
Sabiendo que no le interesa más mi dulce miel;
Miel que brotó de mi piel sin querer
Desde la última vez que lo besé.

Cuándo sucedió, me dediqué a imaginar
Dulces momentos que ahora sé, jamás sucederán
Pues su mirada refleja el brillo
De otra que lo logró conquistar.

Sigo siendo la misma forastera
Que se equivoca al conjugar el verbo amar
La misma que busca respuesta en una estrella fugaz,
Respuesta que nunca llegará.
 
La tristeza me gobierna cada vez que el no está,
Aunque sus pensamientos los gobierne otra
Su voz tranquiliza este corazón que insiste en esperar
Porque se arriesgó esperanzado en volver amar.

Tonto el corazón, porque no sabe cómo jugar
Las trampas que tiene el destino
Para hacerle llorar,
Ciego es el amor, porque no ve la realidad.
 
Yo vivía mi monotonía tranquila,
Sin esperar lo que soñé cuando lo vi pasar por primera vez,
Pero todo cambió desde que me atreví a besarlo
Aquella tarde, de aquel nublado mes.

Vuelvo a leer lo que acabo de tatuar en papel
Y percibo que quizás nació un sentimiento,
Que el tiempo está matando,
Solo es la incertidumbre de saber qué es lo que está pensando.

Ya no quiero escribir recordando momentos insólitos
Ya no quiero sentir sentimientos extraños, Amor si tengo que admitir…
Sólo quiero recuperar la alegría que existía en mi
Antes de arriesgarme a vivir fantasías sin inicio y sin fin.

Si para lograrlo debo de admitir amarlo,
Es algo que no puedo confirmarlo…
Pero si solamente debo de ignorarlo,
Iniciaré desde el momento que termine de tatuarlo en este papel.

Mariela Reneé García Vélez
Noviembre 30, 2011
18:17 horas.

No aclaro este punto por guardar esperanza,
Aunque sea lo último que se pierde en esta vida de constante mudanza,
Si a causa de mi indiferencia le infunde alguna duda,
El efecto será la misma tortura que yo callada agonizaba en este mundo sin censura,
Porque esta forastera irá diez pasos adelante sin que el pasado nuble las cosas nuevas
Que le ha regalado la vida a recompensa de lo que arriesgo sin importar de lo que sucediera…”

noviembre 24, 2011

Tonta inspiración

Hoy me encuentro en un abismo de inciertos,
He vuelto a escribir recordando aquel beso,
Llorando en silencio,
Callada me ausento.

Arriesgué la vida normal que llevaba
Con el propósito de ganar mi ilusión tan esperada
Y sin saber cómo…
Perdí, tal vez por una mal jugada.

Su indiferencia tortura,
Su independencia infunde dudas,
Sus caricias inciertas
Desespera mi paciencia
Y tira una piedra para que vuelva a tropezar
Esperanzada de que esta ilusión se haga realidad.

Tonto corazón,
Que espera respuesta
De un ser sin compasión.
Tonta la razón
Que intenta hacer comprender
Al músculo vital del cuerpo
Que se entregó sin saber que volvería a sentir…
Sí sentir,
Sentir agonía, un agudo dolor
Una punzada cada que escucha su voz

Tonto corazón,
Que intento dominar un sentimiento
Que nació bajo una inesperada ilusión
Por culpa de una mirada
Que solo buscaba satisfacción.
Tonta inspiración,
Renaces a causa de una desesperación,
De no saber que esconde su apatía sin explicación,

Te tatúas en papel
Para evitar verte débil frente a él,
Y plasmar sentimientos que se esconden en mi ser,
Sentimientos incognitos,
Expresivos en versos,
Que buscan un encuentro que de la respuesta
Que explique su cobarde indiferencia.

Hoy me encuentro en un abismo de inciertos,
He vuelto a escribir recordando uno de sus besos,
Llorando en silencio,
Callada me ausento…
Mientras él mi recuerdo
No le quita ni un segundo de su tiempo.

Mariela Reneé García Vélez
Noviembre 24, 2011
16:20 horas.

noviembre 23, 2011

Devuelta al purgatorio...

Pasé muchos años exiliada en el purgatorio del amor, creyendo que era el infierno donde me encontraba divagando a la sentencia que me condenaron cuando era vulnerable con aquel que no me amo.  Recorría las calles caminando sin dirección, y miraba al cielo esperanzada de ver el sol, pero el cielo era gris oscuro, como en los días de un cruel invierno.
Había frio, llovía sobre mojado, y no había flor que adornara el camino que me sacaría de este purgatorio.  Iba desesperada, ya sin lágrimas, y tope con una pequeña puerta entre abierta y un pequeño rayo de sol, me atreví a cruzarla a condición…

En el camino sin rumbo, bajo el cielo gris, sin saberlo, sanaron heridas de muerte; aquel corazón débil que habitaba en mí, se fue haciendo fuerte y tonto a la vez, pues rechazó ofertas de sinceros sentimientos, y aceptó aquellas que solo prometían satisfacción.  Creí que por ver una estrella fugaz, se había cumplido mi sueño escondido estando con aquel que apareció sin notificación…
Pero equivoque las señales y arriesgue las heridas que habían sanado sin saberlo; esa fue la condición de aquella puerta que se entre abrió.

Aun me consideraba viviendo en este purgatorio, pero decidí ignorarlo, y continuar en el camino sin dirección.  Esta vez, el cielo no era tan gris, pero aun así no había sol.  Ya no caminaba sola, había mas desalmados como yo.  Unos por trabajo, otros por soledad, algunos por enfermedad, y todos, incluyéndome, con un brillo en nuestro mirar… Esperanza.

Unos encontraron una puerta abierta de par en par, otros una ventana pequeña, algunos un traga luz; y yo continué sola en mi caminar…
Un cigarro me acompañaba y en la esquina de una calle que parecía sin salida, intente esquivar a un señor, no de muy buena pinta, pues me asustó...
Me dijo: -“No desesperes, encontrarás lo que andas buscando al final de este callejón, pero cuidado, no te arriesgues si no crees que no vale la pena intentarlo…” - Sonreí entre labio, y continué caminando, me detuve un momento…Y me quede meditando…Decidí intentarlo…

Cruce la calle, y el clima cambio.
Ya no había frio, el cielo era azul, el sol iluminaba las calles, habían arboles, flores en los arriates; y encontré lo que no buscaba…
Un beso sorpresa, una caricia incierta, una mirada elocuente, una sonrisa con un toque de picardía y palabras de miel… Todo fue tan inesperado, que su beso fecundó la ilusión…
Recordé las palabras de aquel señor…-”No te arriesgues si no crees que no vale la pena intentarlo…”-
Así que, decidí entrar en el juego apostando todo, lo poco que tenía y lo que me costó años de caminata sin rumbo, y lo que ya no existía en mí… Aquel amor sincero, que nace sin esperarlo… Y perdí.

Sin saber cómo, regresé al camino sin rumbo, al cielo gris, al dolor ahogado, a un insomnio sin justificación, gané pérdida de apetito, subí la cuota de nicotina, y me deshice de la poca esperanza que habitaba en mi… la fé en el amor la perdí… y mi ilusión concebida bajo un beso insólito la aborté cuando su indiferencia me acribillo.  Él logro su objetivo, y yo un pasaje en primera clase de vuelta al purgatorio del amor.

Quise evitar las cálidas palabras de bienvenida, pero aún así no pude evitar escuchar el aviso que dieron al inicio del camino que ya recorrí cuando vine aquí por primera vez:

1.       Deben perdonar de corazón a quién amaron sin condición, ( y agregaron, justo como anillo al dedo…) y a quien en ustedes fecundó una nueva ilusión.
2.       Deben olvidar sin recordar, ya que cada regreso alarga el proceso de redención.
3.       Será una estadía dolorosa; si cumplen al pie de la letra, el sufrimiento será únicamente opcional.
4.       Recuerden que este purgatorio se encuentra en la realidad, y sobrevivirla será un reto de verdad; pues no siempre la sentencia será un pasaje al paraíso donde todo es felicidad.

Escuchar todo de nuevo, fue un golpe seco al corazón, bueno, al poco que quedó.
Estar de vuelta por acá, es un dolor agudo que vivo día a día.  No había querido hablar, ni expresar mi realidad, pero creo que ya voy rumbo a otro camino sin dirección; tal vez, en esta nueva oportunidad de vivir en este exilio sin compasión, me premien por buena conducta y por primera vez me gane el pasaje al paraíso donde todo es felicidad… Aunque para ser honesta, si eso llegará a suceder… Sería un misterio que no me atrevería a resolver.

Mariela Reneé García Vélez
Noviembre 23, 2011
16:05 horas.