diciembre 18, 2013

Érase una vez un final...

Érase una vez un final…
…Que hoy es un inicio,
Porque tome la decisión de decirte: “No te quiero, pero démonos consuelo”
Con caricias comprometedoras,
Con besos de despecho,
Como dos almas rotas que buscan ser queridos aunque sea un instante,
Con posible repetición,
Si no quieres no hay problema,
Si lo quieres firmemos un acuerdo donde diga claramente: “No involucraremos al corazón”

Érase una vez un inicio…
Fue una noche de Septiembre donde el juego comenzó,
Se apostaron caricias mezcladas con besos de pasión,
Se barajearon miles de encuentros de carnal satisfacción,
Y se estableció la regla que no nos daríamos consuelo,
Solamente saciemos la sed de pasión,
Firmamos un nuevo acuerdo…
“…Los beneficios que tendremos no entorpecerán nuestra razón…”

La historia continúo, tal cual empezó
Pero un día cercano a Abril descubrí
Que aquel acuerdo que firmamos los dos,
Se había faltado… se entorpeció la razón…
Y por ende, el corazón se sensibilizó…
Tu breve ausencia marco mi piel de la cruel manera,
Y el extrañarte era sentirse con falta de aire,
Y verte sin poder besarte era una tortura constante;
Fue en ese instante que comprendí
Que esta historia me enseño amarte…
Ignoro la vuelta que me jugo el destino,
Pero no paso mucho tiempo para volver a sentir tus labios,
Sin embargo, esa breve ausencia sembró dudas
Y el invierno las ha estado alimentando…
Huyes de mis brazos,
Ruego por tus labios,
Suplico miles de abrazos…
Imploro caricias prohibidas,
Y he tenido intentos fallidos cuando confieso lo que calla mi corazón,

Callada te observo, pienso y me pregunto…
¿Qué sentirá tu corazón?
Y es entonces cuando la suerte me regala,
Una sonrisa sin motivo,
Un baile con tres pies izquierdos,
Un viaje a lo desconocido,
Un beso sabor a miel,
Un “Te quiero” en texto
Y un sinfín de suspiros…

En esta historia que sigue su curso,
Le pido a la luna, que le diga a la estrella fugaz
Que le lleve mi anhelo a Dios, a mi Santo, a la Santísima Madre Celestial
Al santo que lleva el niño en los brazos,
Y a mis Ángeles que viven en el cielo…
Que te aconsejen en sueños: ”¡vamos no te acobardes, enfrenta ya!.."
“...Di lo que sientes estamos seguros que no te arrepentirás
Pierde el miedo, ella no se irá…
Tú eres Él que tanto pidió,
Él que será el pilar de su vida,
Eres todo lo que su alma vacía quería sentir,
Lo que no conocía, y lo que hoy la hace tan feliz…”

Érase una vez un final,
Que un día fue un inicio,
De una nueva historia que contar,
Donde gracias a Dios,
Hoy añade un capitulo más,
En donde se han compartido
Enojos, tristezas, picardías, aventuras y alegrías,
Con el amor (...Aunque lo niegues) que nos envuelve y caracteriza...
Hoy continúa esta bella historia,
De dos corazones que no se buscaban ,
Y que Dios quiso que se encontraran..


Mariela Reneé García Vélez
Diciembre 18, 2013
17:14 horas

“Para ti…CDBM …Por ti”